Mujeres que trabajan fuera del hogar, ¿es posible la lactancia materna?

Las jornadas laborales parecen ser grandes enemigos de la lactancia, o al menos eso se cree. Las mujeres estamos cansadas, procurando lidiar con demasiadas cosas a la vez, y la lactancia puede resultarnos un gran desafío. Sin embargo, es posible facilitar esta realidad, existen pequeños secretos que nos ayudarán en la nueva etapa de la maternidad, y disfrutar así de ambos.


Un buen comienzo Lo que suceda en los primeros minutos de vida, así como en los primeros días, será importante para el desarrollo de esa lactancia. Si tenemos un buen comienzo, nos evitaremos dificultades y la glándula mamaria podrá regularse rápidamente para generar una producción adecuada.


Para esto, debemos tener especial cuidado en la forma en que el bebé se acopla al pecho. Cuando el bebé es saludable y nació a término, es fundamental mantener la lactancia a libre demanda, esto es cada vez que el bebé muestre signos de hambre, sin restringir el tiempo de las tomas. Si permitimos que sea él/ella quien regule la producción y la frecuencia, la mujer notará que el ordeñe será sencillo, pues sus mamas están acostumbradas a una producción frecuente.


Si tienes la oportunidad, infórmate durante el embarazo, participa de grupos de apoyo, escucha de otras mujeres las dificultades más frecuentes con las que se han encontrado. Y si al nacer el bebé se presenta alguna dificultad, pide ayuda rápidamente a una asesora de lactancia.


¿Cuándo comenzar a extraerse leche? La extracción oportuna de leche es una de las claves principales para sostener la lactancia. Como recomendación personal, sugiero comenzar a ordeñarse un mes antes de reintegrarse. El ordeñe puede ser simple para algunas mujeres, mientras que para otras pude llevar más tiempo de práctica. Lograr un buen dominio facilitará a la mujer en tiempo y practicidad, pues podrá obtener el alimento rápidamente.


Contar con un stock inicial de leche materna será tranquilizador, ya que tener la preocupación de no contar con alimento disponible genera gran ansiedad y estrés, elementos que no colaboran con las dinámicas diarias laborales.


¿Cada cuánto ordeñarse? Así como el comienzo oportuno es una de las claves para sostener la lactancia, la frecuencia también será fundamental. Puede ordeñarse una o dos veces al día, de preferencia en el horario en que estaría trabajando, aunque puede ser en cualquier momento del día, según su conveniencia.


No debe fijarse en la cantidad que logra extraer, sino pensar en la importancia de la estimulación. Si logra mantener esto como una rutina diaria, verá como la producción comienza a aumentar gradualmente.


Una vez que se incorpore a la jornada laboral, será recomendable ordeñarse al menos en una oportunidad, de preferencia cuando sea la hora en la que el bebé tomaría el pecho. De esta forma se mantiene la coordinación con el bebé, y su producción no se verá alterada.


¿Cuánto tiempo hay que ordeñarse? Más que “tiempo”, invito a que la mujer identifique lo que voy a llamar “reflejo de bajada”: cuando comienza a ordeñarse verá que salen unas “gotitas”, luego verá claramente uno o varios “chorros de leche”, hasta que nuevamente salen gotas y posteriormente no sale nada. Si la mujer continúa estimulándose, volverá salir un nuevo “reflejo de bajada”.


Comenzando un mes antes del reintegro, y ordeñándose una o dos veces al día, será suficiente ordeñarse uno de estos reflejos, es decir hasta que no salga nada.


¿Qué tipo de ordeñador es más recomendable? El ordeñador a utilizar dependerá de cada mujer y del tipo de trabajo que realice. Cuando las jornadas laborales son largas, y no se cuenta con mucho tiempo para dedicarle al ordeñe, lo idea es tener un extractor doble, eléctrico. Este permite obtener la mayor cantidad de leche, en el menor tiempo posible.


Si la mamá trabaja desde su casa, o sus jornadas son de medio tiempo, puede utilizar un extractor eléctrico o manual simple. Es importante evaluar que la forma de la copa sea compatible con la mama de la mujer, lo mismo con su pezón. Copas pequeñas o grandes pueden lastimar la piel y producir grietas.

Puedes leer sobre la conservación y el descongelado de la leche aquí.


Mantener la lactancia luego de reintegrarse al trabajo será una tarea que requiere de perseverancia y voluntad, no siempre será sencillo, pero sin dudas dará excelentes frutos en la salud de su bebé.


(Recuerda que en el Libro "Dar de mamar" tienes este tipo de información más detallada).

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©  2020 por Claudia López Rodríguez

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