¿Cómo cambiar el estilo de alimentación familiar y no morir en el intento?

Actualizado: 1 de dic de 2019


Las personas estamos en constante cambio y evolución. Esto también afecta al ámbito alimentario. Seguramente hemos pasado diferentes etapas y estilos de alimentación a lo largo de nuestra vida. Sin duda, para la gran mayoría hay un gran impás que te motiva y da fuerzas para mejorar: la mapaternidad


Cuando nuestros hijos e hijas llegan, nos animan a mejorar como personas y también en cómo nos alimentamos. A veces ese cambio llega desde que ellos son pequeños y otras veces nos damos cuenta un poco más tarde, a medida que vamos recibiendo la información. Lo importante es que nunca es tarde para optimizar la alimentación familiar.

Pero claro las familias no vivimos en una isla solos… ¿Cómo hacemos cuando nuestro entorno no acepta esos cambios? ¿Cómo presentar el cambio a nuestros hijos e hijas?


Estrategias para explicar el cambio


Reunir a la familia con quienes compartimos el hogar: Elegimos un buen momento donde los niños estén disponibles y atentos y explicamos que gracias a toda la información que hay hoy en día, se han dado cuenta que su alimentación no era tan sana como creían y por ese motivo quisieran generar un cambio de hábitos.

Es importante darles protagonismo a los niños en las decisiones familiares. Incluso, luego de cierta edad, ellos mismo puede elegir qué cambios hacer o por dónde comenzar.

Un ejemplo sería reducir el consumo de refrescos, se cambia por agua con gas a excepción de días puntuales pactados.

Podemos utilizar algún video informativo pensado para niños, que nos ayude y oriente en la explicación y toma de decisiones.


Conversar con el entorno directo que los cuida (o quien sea que acostumbra regalar alimentos no saludables): Sabemos que traen este tipo de productos como una muestra de amor, para ellos es un símbolo de atención y cariño. Pero podemos proponer distintas formas de demostrar ese cariño, y en lugar de comida, pueden llevar:

  • Hojas para pintar un dibujo juntos

  • Una canción nueva para bailar

  • Unos animalitos pintados en papel para hacer un espectáculo de títeres…

Y si realmente quieren aportar algo para comer podría ser:

  • Pinchitos de frutas

  • Ensalada de fruta

  • Unos palitos de licuado de fruta freezados

  • Unas galletitas de avena y banana

  • Aprovechar el tiempo para cocinar juntos algo saludable

Aunque no olvidemos que lo realmente importante no son los regalos sino el encuentro ;)


Tener alimentos saludables disponibles en casa, como fruta variada, o elaboraciones caseras sin azúcar como helados de palitos caseros, panqueques de avena, pan de banana, trufitas de frutos secos.


Evitar lo que consideramos no sano en casa. Si lo tenemos medio a la vista o la mano es normal que en algún momento lo queramos y eso seguro genera conflictos.

Si lo tenemos por si viene alguien, es mejor comprarlo en el momento que venga, en la cantidad justa y que deje de haber cuando se vaya.


Aunque pensemos que si es algo nos hace bien, es bueno compartirlo, para que también le haga bien a nuestro entorno.

El proceso de cambio siempre debe ser progresivo ya que es donde realmente podemos conseguir afianzar los nuevos hábitos.

Se obtienen mejores resultados si fijamos pequeños objetivos como por ejemplo:

  • sustituir las galletas de la mañana por pan integral

  • sustituir el postrecito de postre por una pieza de fruta

Una vez adquiridos con éxito, es decir que lo hagamos desde el disfrute y la conciencia, podemos dar un nuevo paso en nuestro camino de la mejora de hábitos alimentarios familiares.


Esto es importante ya que está demostrado que intentar conseguir grandes cambios con múltiples objetivos acaba generando frustración y desmotivación lo que hace que a largo plazo volvamos a las costumbres anteriores, las mismas que deseábamos cambiar.


Buscar aliados en este proceso es importante. Estos pueden ser desde nuestros hijos e hijas, pareja hasta un amigo o amiga, tíos, suegros o grupo de crianza., etc. Lo importante es sentirnos acompañadas y acompañados en este trayecto para así darnos fuerzas en esos momentos en los que el entorno demuestra resistencia.

Raquel Villegas Diestita-nutricionista especializada en alimentación materno infantil y BLW

@raquelvillegasnutricionista

Agradezco profundamente a Raquel, motor principal y autora de este lindo artículo. Yo sólo puse mis toques de escritora ;)


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